miércoles, 13 de agosto de 2014

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Saludos compañeros:
Lamentablemente no podré participar en el seminario, debido a que mi horario de trabajo no me lo permitirá. Les deseo suerte.

Horacio

martes, 12 de agosto de 2014

Hola a todos, les dejo el texto del §1. Nos vemos el jueves, Saludos, Román.

Exposición §1: Necesidad de reiterar expresamente la pregunta que interroga por el ser

Como se mencionó la sesión pasada, el objetivo de este primer parágrafo de Ser y tiempo es reiterar la pregunta que interroga por el sentido del ser. La necesidad radica, siguiendo a Heidegger, en el olvido del ser (el ser se concibió, según Heidegger, como presencia) y a causa de los tres prejuicios que impidieron que se llevara a cabo la pregunta que interroga por su sentido.
Como sabemos, los tres prejuicios que giran en torno  al ser consisten en su universalidad, la imposibilidad de definirlo y la aparente comprensibilidad de suyo que tiene este concepto.
Respecto al primero —el que refiere a la universalidad— cabe decir que es una universalidad que no es la del género. La universalidad del género radica en que agrupa conjunto cosas que comparten una o una serie de características. Los géneros y especies pueden aplicarse para la definición de un ente. Sin embargo, hay que recordar la diferencia ontológica, esto es, que el ser no es lo que se dice un ente. De aquí que Heidegger diga, junto con Aristóteles, que la universalidad del ser no es la del género, sino una universalidad supragenérica, es decir, algo que trasciende la universalidad genérica.
A pesar de que el concepto ser es un término que rebasa la universalidad del género, Heidegger apunta que la unidad entre el término ser y el resto de los conceptos, fue señalada por Aristóteles como la unidad de la analogía. Ahora bien, ¿en qué consiste la unidad de la analogía?
De manera general, primero hay que recordar que para Aristóteles “la expresión ‘algo que es’ se dice de muchas maneras”[1], con esto Aristóteles pretende señalar, entre otras cosas, que el concepto ser  tiene múltiples significaciones, es decir, que no hay univocidad en la significación de este término, además de indicar que el ser tampoco es una homonimia. Aristóteles matiza la polisemia del término ser de la siguiente manera:
 “‘algo que es’ se dice en muchos sentidos, pero en todos los casos a un único principio: de unas cosas se dicen que son por ser entidades, de otras por ser afecciones de la entidad, de otras por ser un proceso hacia la entidad, o bien corrupciones o privaciones o cualidades o agentes productivos o agentes generadores ya de la entidad y de aquellas cosas que se dicen en relación con la entidad (…)”[2] El ser se puede decir tanto de la sustancia como de los accidentes o las categorías. Sin embargo, para Aristóteles, el sentido primario y fundamental en que se dice ser es la sustancia. Con otras palabras, todos los posibles significados del término ser convergen en la sustancia.
Siguiendo a Heidegger, esta manera de pensar el ser trasladó el problema a una base nueva respecto a la manera en que Platón lo pensó. Sin estar del todo seguro, la base nueva se encuentra en el hecho de que Aristóteles ya no piensa al ser como un género supremo, tal y como lo habría pensado Platón al concebir el ser del ente como forma. Más bien, con la unidad analógica del ser, Aristóteles pretende poner de relieve que no hay una única manera de concebir al ser, sino de comprender su carácter polisémico y analógico.
Por otro lado, hay que señalar que será una constate a lo largo de Ser y tiempo el diálogo que Heidegger entabla con el concepto de sustancia.
Aunado a la universalidad del ser, se encuentra la imposibilidad de su definición. Una definición se ofrece apelando al género próximo y la diferencia específica. Por ejemplo, si queremos definir al hombre, tradicionalmente decimos que es un animal (género próximo) racional (diferencia específica). Una vez más entra en juego no sólo la universalidad del término ser que, como se dijo anteriormente, trasciende la del género y por lo cual no se puede ofrecer la definición del término ser. Además,  en el fondo se encuentra la diferencia ontológica. Puesto que el ser no es lo que se dice un ente y la manera tradicional de definir a los entes es por su género próximo y diferencia específica, del ser no es posible ofrecer una definición.
Por último, nos encontramos con el prejuicio de la aparente comprensibilidad del concepto ser. Este último prejuicio menciona, a grandes rasgos, que el concepto de ser es el más claro y por lo tanto no hay necesidad de preguntarse por sentido de dicho término. No obstante esta comprensibilidad muestra, como dice Heidegger, una incomprensibilidad acerca del término. Más aún, Heidegger precisa  que “Hace patente que en todo conducirse y ser relativamente a un ente en cuanto ente hay a priori un enigma.” Este enigma es lo que hace necesario reiterar la pregunta que interroga por el sentido del ser.



[1] Aristtóteles, Met. IV 2, 1003 a 30.
[2] Ibid., 1003 b 5-10.

lunes, 11 de agosto de 2014

Lectura del §2 de Ser y Tiempo: estructura formal de la pregunta por el sentido del ser


Estimados compañeros, voy poniendo mi contribución sobre el parágrafo 2. Procuré poner en diálogo este parágrafo con otros momentos de la obra de Heidegger. Espero sea útil:


Lectura del §2 de Ser y Tiempo: estructura formal de la pregunta por el sentido del ser

Cabe recordar que, a pesar de los aparentes quiebres y giros en la obra de Heidegger, él mismo señala que su pensar sólo ha buscado ocuparse de una cosa: la pregunta por el sentido del ser. Nótese que la suya no es una pregunta por el ser, por qué es, qué es, o qué es el ser del ente, tal constituiría el preguntar en su expresión metafísica (Cfr. Introducción a la metafísica, donde la formula como “¿por qué es el ente y no más bien la nada?”), este preguntar metafísico, aún incompleto, carente de reflexión sobre sí mismo, es lo que en Aportes a la filosofía se llamaría la “pregunta conductora”, el preguntar inicial de la metafísica.
Pero el preguntar para un nuevo comienzo, justamente el que inicia en Ser y Tiempo, debe primeramente cuestionarse a sí mismo; así, el §2 se pregunta qué es inherente a una pregunta, ¿qué es preguntar? En Introducción a la metafísica se señala que preguntar es un apartarse del ente, un extrañamiento (semejante al que se da en la angustia, la cual permite una apertura que se estudiará más adelante en Ser y Tiempo; la importancia de estas disposiciones fundamentales, anímicas, para interrogar el sentido del ser, es abordada en Aportes a la filosofía); así, el preguntar no es un mero enunciar, sino que repercute en quien pregunta, quien se ve inmiscuido en su preguntar.
El preguntar consiste en un buscar, es decir, tiene una dirección previa que le viene dada a partir de lo buscado. Esta dirección le es dada por tres elementos, mismos que componen la estructura de todo preguntar: A) Aquello de que se pregunta, B)Aquello a que se pregunta, C) Aquello que se pregunta.
A) Lo que se pregunta en este caso es el ser en general, concebido de entrada según una comprensión “de termino medio” (esta cotidianidad y mundanidad serán abordados más adelante en Ser y Tiempo como existenciarios del Dasein).
B) A lo que se pregunta son los entes, a ellos se interroga sobre su ser; pero esto implicaría que se mostrasen tal como son en sí mismos (camino que habría quedado vedado desde Kant, Crítica de la razón pura, con la imposibilidad de acceder teóricamente a la cosa en sí). ¿Qué ente podría acaso responder sobre el ser? ¿A qué ente interrogar, dado que el ser sólo se anuncia pero nunca se muestra como tal (Cfr. §7 de Ser y Tiempo, sobre la fenomenología)? Tal vez haya que interrogar al ente que tiene como un posible modo de su ser el preguntar, aquél que tiene una comprensión previa, “de término medio”, del ser, este ente es el Dasein (que si bien “equivale” al hombre, no es el hombre como tal; el hombre bien puede caer fuera del Dasein, en una forma ontológica distinta, de ello da cuenta Aportes a la filosofía, donde se trata al Dasein no como algo dado previa y necesariamente en el hombre, sino como algo por-fundar).
Así, para “ver a través” de la pregunta que interroga por el sentido del ser, primero es necesario dilucidar a este ente, el Dasein (tarea que termina por ser la principal de Ser y Tiempo, algo que le dará la errónea apariencia de ser un tratado antropológico, a pesar de las prevenciones hechas continuamente por el propio Heidegger en el mismo Ser y Tiempo o en textos como Carta sobre el humanismo; Cfr., por ejemplo, “Los fines del hombre” de Jacques Derrida en Márgenes de la Filosofía, donde se critica la lectura antropológica y antropocéntrica de Ser y Tiempo).
Sin embargo, este interrogar al Dasein sobre el sentido del ser parecería un círculo “in probando”,  como si se diera por supuesta la respuesta buscada. Pero esto no es así, porque el proceder de Heidegger no busca fundamentar una comprensión determinada del ser, sino mostrar su fondo (búsqueda que llevaría a un des-fondamiento del ser: Grund [Fundamento] y Ab-Grund [Abismo, in-fundado]).
C) Finalmente, el tercer elemento de la pregunta, aquello que se pregunta, es propiamente el sentido del ser, en tanto repertorio de conceptos, constructo teórico, un decir teorético, filosófico del ser. Más adelante en la obra de Heidegger, este decir teórico habrá de encontrarse con la necesidad de desprenderse del marco re-presentativo habitual de la metafísica (Cfr., por ejemplo, “la constitución onto-teo-lógica de la metafísica”, en Identidad y Diferencia).

Preguntar por el sentido del ser significa preguntar por lo que queremos decir cuando enunciamos la palabra ser, cuando decimos que algo es, tal vez por ello la referencia a Platón en el exergo de Ser y Tiempo: como en aquella época, seguimos sin saber qué queremos decir cuando decimos de algo que es, con la diferencia de que no nos asombramos más por este hecho, por esta falta de saber (lo que en Aportes a la filosofía llamaría Heidegger la indigencia de la falta de indigencia, el hecho de que nos resulta ya indiferente dicho asombro).

viernes, 8 de agosto de 2014

Ser y tiempo (trad. Rivera)

Por si no la tienen, dejo el link de la traducción de Rivera.
https://www.dropbox.com/s/hrz0ijjym12m3tb/Ser%20y%20Tiempo%20%28Traducci%C3%B3n%20de%20E.%20Rivera%29.pdf

Introducción

§1 Necesidad de reiterar expresamente la pregunta que interroga por el ser

§2 Estructura formal que interroga por el ser

§3 Preeminencia ontológica de la pregunta que interroga por el ser

§4 Preeminencia óntica de la pregunta que interroga por el ser

§5 La analítica ontológica del “ser ahí” como un poner en libertad el horizonte  para una exégesis del sentido del ser en general

§6 El problema de una destrucción de la historia de la ontología

§7 El método fenomenológico de la investigación

     A. El concepto de fenómeno

     B. El concepto de logos

     C. Primer concepto de fenomenología