Les comparto una serie de preguntas que Roberto plantea. Esperamos sus comentarios.
Saludos.
Si la analogía implica al menos dos niveles —lo comparado y la comparación, así como A es a B, X es a Y—, puede compararse un ente con otro ente, y esto no implicaría un problema, pero cuando se busca hablar preteoréticamente del ser sin ontificarlo, no hay de inicio un ente que comparar. De esta aporía, a la luz de la no ontificación del ser, es que Heidegger señala la necesidad de una nueva gramática. ¿Hay alguna manera de hablar que no re-presente al ser sino que lo presente, de tal forma que no se ontifique aquello de que se habla (a saber, el ser)? ¿Hablar de una nueva gramática es hablar de un lenguaje no verbal y no re-presentativo? ¿Hasta dónde llega la posibilidad comunicativa del hombre? ¿Lo más preciso para hablar del ser es la analogía o hay otra posibilidad gramatical, en el sentido de otro lenguaje, que no represente y no entifique al ser?
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