lunes, 16 de febrero de 2015

Hola a todos. Acá dejo dos pasajes para suscitar comentarios en torno a la posibilidad de apertura u oclusión de la técnica para preguntar por el ser y por nosotros mismos. Uno lo aporta Mario y el otro yo. Saludos y hasta el jueves.

"Pero podemos sorprendernos. ¿De qué? De la otra posibilidad. De que en todas partes se instale la furia de la técnica, hasta que un día, a través de todo lo técnico, la esencia de la técnica esencie en el acaecimiento propio de la verdad"  

Heidegger, M., "La pregunta por la técnica" en, Conferencias y artículos, p. 31 (39)


"¿Es a causa del ser que sea tan confuso, depende de la palabra que permanezca tan vacía o de nosotros que, pese a nuestros esfuerzos y nuestro acoso al ente, no obstante hemos caído fuera del ser? ¿Y si esto no fuese así por nuestra intervención ni por la de nuestros antepasados más próximos y más lejanos, sino por un acontecimiento que desde sus comienzos atraviesa la historia de Occidente, un acontecimiento que no alcanzaron las miradas ni de todos los historiadores juntos y que sin embargo ocurre, antiguamente, hoy y en el futuro? ¿Sería posible eso, de que el hombre, que los pueblos, en sus más grandes aventuras y maquinaciones, estén relacionados con el ente y, sin embargo, se hayan caido fuera del ser hace mucho tiempo y sin saberlo, y que ese fuera el fundamento último y más poderoso de su decadencia?

Se trata de preguntas que no planteamos incidentalmente ni en función de sentimentalismos o de visiones del mundo, sino que nos obligan a formular aquella pregunta previa, surgida necesariamente de la pregunta principal: ¿qué pasa con el ser? Tal vez se trate de una pregunta sobria, pero ciertamente también de una pregunta inútil. Pero aún así es una pregunta, la pregunta: ¿es el "ser" meramente una palabra de un significado evanescente o el destino espiritual de Occidente?

Esa Eurapa, siempre a punto de apuñalarse a sí misma en su irremediable ceguera, se encuentra hoy en día entre la gran tenaza que forman Rusia por un lado y Estados unidos por el otro. Desde el punto de vista metafísico, Rusia y América son lo mismo; en ambas encontramos la desolada furia de la desenfrenada técnica y de la excesiva organización del hombre normal. Cuando se haya conquistado técnicamente y explotado económicamente hasta el último rincón del planeta, cuando cualquier acontecimiento en cualquier lugar se haya vuelto accesible con la rapidez que se desee, cuando se pueda "asistir" simultáneamente a un atentado contra a un rey en Francia y a un concierto sinfónico en Tokio, cuando el tiempo ya solo equivalga a velocidad, instantaneidad y simultaneidad y el tiempo en tanto historia haya desaparecido de cualquier ex-sistencia de todos los pueblos, cuando al boxeador se le tenga por el gran hombre de un pueblo, cuando las cifras de millones en asambleas populares se tengan por un triunfo.... entonces, sí, todavía entonces, como un fantasma que se proyecta más allá de todas estas quimeras, se extenderá la pregunta: ¿para qué?, ¿hacia dónde?, ¿y luego qué? 

La decadencia espiritual del planeta ha avanzado tanto que los pueblos están en peligro de perder sus fuerzas intelectuales, las únicas que les permitirán ver y apreciar tan sólo como tal esa decadencia. Esta simple constatación no tiene nada que ver con un pesimismo cultural, aunque ciertamente tampoco con el optimismo; porque el oscurecimiento del mundo, la huida de los dioses, la destrucción de la Tierra, la masificación del hombre, el odio que desconfía de cualquier acto creador y libre, han alcanzado en toda la Tierra una dimensión tal que categorías tan pueriles como pesimismo u optimismo se han vuelto ridículas desde hace tiempo." 

Heidegger, M., Introducción a la metafísica, gedisa, p.42-43.



1 comentario:

  1. Me pregunto qué sería de la técnica si no hubiera verdad. ¿No es acaso la verdad la condición de posibilidad de la técnica? Hablando en clave óntica, en el caso de la tecnología, la verdad a la que llega la ciencia es la que posibilita un ente así; igualmente en el caso de la técnica (no necesariamente creada en el ceno de las ciencias) la condición de posibilidad es la verdad que viene de la experiencia empírica. Si la verdad es fundamento de la técnica, luego ¿lo fundado puede llegar a una literal re-flexión de aquello que lo funda? ¿Es suficiente esta reflexión para interrogar por el sentido del ser?

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